Cuando uno escribe como lo hago yo ahora, puede hacerlo sobre todo o sobre nada en particular. Lo que en principio era un ejercicio de racionalización sobre mi educación, se convierte en un continuo de ideas que pueden tener, o no, alguna relación. Volviendo al tema que me lleva, creo que en mí, y en la gente de mi generación, y quizas en la anterior también, la educación ha fracasado.
Si se preguntan por qué les contestaría: “por la especulación”. Todos nos hemos convertido en especuladores. Es como cuando uno engaña a su pareja, tal vez no lo haga uno en realidad, llegando a lo físico, pero con el pensamiento se hace constantemente; pues lo mismo pasa con la especulación.
Bien sea porque no tenemos dinero para llevarlo a cabo, bien porque nos da miedo perder lo que tenemos, bien porque no sabemos cómo, pero especulamos al fin y al cabo, ¿a quién no le gustaría ser como esos especuladores que se “forran” sin apenas dar ni golpe, o al menos no demasiado? Ahí está el fracaso de la educación en nuestro país.
Aunque esté generalizando, creo que ha fracasado pues entiendo que la educación nos debe hacer mejores y ayudarnos a crear una sociedad más justa, solidaria e igualitaria que ofrezca, aunque suene a utopía, las mismas oportunidades a los individuos que la conformamos, aunque después, dependiendo de nuestras competencias y capacidades, tengamos mayor o menor éxito social. Esto es, a mi entender, una sociedad igualitaria, que no niveladora.
En fin, que creo que ha fracasado pues en vez de crear esa riqueza que hace que el conjunto de la sociedad sea mejor, lo que hemos logrado es que nos hagamos más individualistas y que miremos por nuestro propio interés. Sustraerse a la especulación es muy difícil pues si lo hace uno, se acaba pensando que nos hemos convertido en unos gilipollas. Mientras los demás se forran nosotros seguimos con nuestro prejuicios éticos y morales, y así nos va.
Es muy triste ver como tiene que ser el gobierno, si éste es más social claro está en su política, quien establezca medidas correctoras contra la especulación en vez de salir del propio ciudadano que ha comprendido que su actitud egoísta tan solo llevará a un empeoramiento de esa solidaridad de la que antes hablábamos.
En mi la educación también ha fracasado en ese aspecto. A mí me gustaría poder ganar dinero para dejar de pensar en él y creo que como funcionario, y menos ahora con las “medidas de ajuste presupuestario”, eso no va a ser posible así que espero algún día poder especular aunque sea con la colección de cromos antiguos o los soldaditos de plomo que tengo para poder vivir como un auténtico especulador, es decir, sin dar ni golpe.
Aunque esté generalizando, creo que ha fracasado pues entiendo que la educación nos debe hacer mejores y ayudarnos a crear una sociedad más justa, solidaria e igualitaria que ofrezca, aunque suene a utopía, las mismas oportunidades a los individuos que la conformamos, aunque después, dependiendo de nuestras competencias y capacidades, tengamos mayor o menor éxito social. Esto es, a mi entender, una sociedad igualitaria, que no niveladora.
En fin, que creo que ha fracasado pues en vez de crear esa riqueza que hace que el conjunto de la sociedad sea mejor, lo que hemos logrado es que nos hagamos más individualistas y que miremos por nuestro propio interés. Sustraerse a la especulación es muy difícil pues si lo hace uno, se acaba pensando que nos hemos convertido en unos gilipollas. Mientras los demás se forran nosotros seguimos con nuestro prejuicios éticos y morales, y así nos va.
Es muy triste ver como tiene que ser el gobierno, si éste es más social claro está en su política, quien establezca medidas correctoras contra la especulación en vez de salir del propio ciudadano que ha comprendido que su actitud egoísta tan solo llevará a un empeoramiento de esa solidaridad de la que antes hablábamos.
En mi la educación también ha fracasado en ese aspecto. A mí me gustaría poder ganar dinero para dejar de pensar en él y creo que como funcionario, y menos ahora con las “medidas de ajuste presupuestario”, eso no va a ser posible así que espero algún día poder especular aunque sea con la colección de cromos antiguos o los soldaditos de plomo que tengo para poder vivir como un auténtico especulador, es decir, sin dar ni golpe.
Veo con alegría (o con tristeza, según se mire), que las medidas presupuestarias de ajuste te han empujado a publicar un artículo que tenías en el desván, o el disparadero, según lo entiendo. Su lectura me ha movido a mi, a mi vez, a mirar en el diccionario la etimología de la palabra especulación, que me ha llevado así a husmear en el origen del término especular, para el que he encontrado dos raíces latinas. Una de esas raíces, speculari, conjuga el verbo que tu empleas en tu artículo y que el diccionario define como “efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios”. El verbo también se emplea para más altas tareas, como las de meditar, reflexionar con hondura, teorizar. Pero el diccionario nos muestra otra raíz latina, specularis, evocando de esta manera lo perteneciente o relativo a un espejo. Así, me ha dado en pensar que no ha fracasado la educación que hemos recibido, sino que espejo social en el que nos miramos, nos ha transformado, induciendo al engaño o al deseo de engañar para enriquecernos, para lucrarnos.
ResponderEliminarPara terminar, que ya está bien por hoy y por mañana que ya es, yo sólo sé decirte que a mí no me gustaría ser como los especuladores que “se forran sin dar golpe”, y me consta que a ti tampoco, aunque lo manifiestes en tu artículo. A mí lo que en el fondo me gustaría, sería casarme con un millonario, lo que tengo difícil, a mis años, o que me tocara la lotería, más difícil todavía, pero especular no quiero, tal vez “especulear”, brujulear un poco, si fuera posible, a mis años.
Conclusión: he leído tu artículo, me ha hecho pensar, he consultado el diccionario, he escrito parte de lo que quería, el resto no escrito ha quedado en mí, pero no en el olvido, algún día saldrá, así que me ha gustado el ejercicio.
P.D.: También me han gustado los nuevos haikus de tu espacio, los de Helena más que el tuyo… Aunque éste no es desdeñable.